Porque hasta el trabajador más raso tiene sentimientos.
A primera hora de esta mañana se ha proyectado en el Teatro Cervantes de Málaga “A puerta fría”. Tercer largometraje del director Xavi Puebla. En su anterior film, “Bienvenido a Farewell-Gutmann”, Puebla enmarca la ambición y el poder desde el punto de visto de los altos cargos empresariales. En este nuevo proyecto olvida los oficiales para centrarse en los soldados rasos de la empresa.
Antonio Dechent, Salvador Lozano en la película, trabaja como comercial para una empresa tecnológica. Su futuro laboral se ve en la cuerda floja, amenazado además por un nuevo empleado (Sergio Caballero), más joven y capaz que él. Lozano solo cuenta con la ayuda de una joven azafata, Inés (María Valverde), que conoce en la feria en la que se encuentra su compañía captando nuevos clientes. Su objetivo es lograr venderle sus productos a Mr. Battlewoth (Nick Nolte), un importante empresario americano, para no perder su trabajo y que sus superiores vuelvan a confiar en él. El problema es que Battleworth tiene una condición complicada para cerrar el trato.
Todos los personajes tienen su punto de amargura en su vida cotidiana, el intento de seguir adelante y de luchar por su trabajo. Se ve la marca personal de cada uno en las interpretaciones. Xavi Puebla apuesta por planos largos mantenidos, muchos de ellos primeros planos de los personajes, que casi sin pronunciar palabra son capaces de expresar todo lo que sienten los mismos.
Puebla nos muestra la evolución de un personaje que tuvo un pasado de éxito, y que ahora no logra los resultados esperados. Nos guía a través de su caída, mostrando a la sociedad, reflejada en su empresa, la cual lo juzga, no por lo que ha sido sino por lo que es ahora. La miseria, inherente en su rostro en cada momento que se complica más y más su situación, lo que hace que se encuentre encerrado sin saber hacia dónde ir. Una pesimista, pero sincera mirada al mundo, que pese a su abrupto final cautivará a más de uno.
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